La ley de la Manada
1. El Lobato escucha y obedece al Viejo Lobo
En la selva, el Viejo Lobo en inteligente y sabe lo que es mejor para tener éxito en la caza, por tanto, todos los Lobatos lo obedecen siempre con preontitud; aun cuando el Viejo Lobo no esté presente, los Lobatos obedecen sus órdenes, pues es el deber de cada Lobato en la Manada jugar el juego honradamente.
Y así es en nuestras Manadas. El Lobato obedece las órdenes de su padre, de su madre o su maestro; véanlo o no lo vean se puede tener confianza de que él siempre hará cuanto pueda por satisfacer los deseos de sus mayores.
2. El Lobato se vence a sí mismo
Cuando el lobo pequeño anda tratando de cazar una liebre para comer, o para su manada, puede encontrarse cansado y desea suspender la caza; pero si él es un buen lobo no piensa en sí mismo y continúa la caza hasta el final; hará cuanto pueda insistiendo una y otra vez. Al final se dará cuenta de que la liebre está tan cansada como él mismo y obtendrá su comida.
Lo mismo sucede en nuestras Manadas. El Lobato puede tener una tarea señalada, por ejemplo saltar o aprender a nadar; la cual tal vez le parezca difícil o cansada y si pudiera hacer su voluntad le gustaría no hacerla. Más como el Lobato no se escucha a sí mismo, continuará haciendo lo que se le ha mandado y ensayando una y otra vez; hará "cuanto pueda" y al final obtendrá éxito.
Cuando regreséis a casa, tratad de recordar las cosas que habeís aprendido, pues, como Lobato deberéis practicarla constantemente.
Los verdaderos lobos "Juegan el Juego"
Hasta las fieras como los lobos tienen un sentido del deber de jugar el juego por el bien de los demás.
Poe ejemplo, un lobo se interna en un terreno boscoso y lo examina con cuidado, caminando hacia adelante y hacia atrás, en silencio, y venciendo las dificultades que se le presentan, ahuyentando a los conejos, a los venados y a los pájaros sin tratar de corretearlos y cogerlos.
Al otro extremo del bosque, y cerca del lugar de salida, los otros lobos están escondidos esperando descansadamente hasta que la caza queda a su alcance, y la pueden coger. Si un lobo puede demostrar que no es egoísta y que desarrolla su trabajo en beneficio de los demás, vosotros, lobos humanos, podéis hacer lo mismo entre vuestros compañeros: jugar al juego para beneficio de ellos, aun cuando esto os cueste a vosotros.