Historia de Mowgli

Hace mucho tiempo que allá muy lejos, en la India, un enorme tigre recorría la selva en busca de alimento; de pronto llegó al sitio donde se encontraba acampando un leñador con su familia y pensó en el banquetazo que se iba a dar engulléndose a aquel hombre que dormía; o mejor aún, a aquel niño gordo hijo del leñador, que ahí se encontraba.
Aun que el tigre era enorme y robusto, sin embargo no era muy bravo y no estaba dispuesto a hacerle frente abiertamente a un hombre armado.
Así pues, se deslizó hasta cerca de la fogata, más por ir mirando a sus presas, no fue suficientemente cauto al caminar, y de pronto puso la pata sobre unas ascuas. El dolor le hizo rugir, y despertó a los del campamento, por lo que no tuvo más remedio que escapar, hambriento y cojeando.
También el leñador y su mujer huyeron despavoridos sin recoger al niño que, ignorante del peligro, echó a andar sin rumbo en medio de la noche.
Con el paso inseguro, propio de sus tiernos años fue subiendo la colina y llegó sin saber cómo, a la caverna que servía de madriguera de un enorme lobo gris, bravo, pero noble y bondadoso, que al ver que el niño entraba sin miedo a la cueva, y considerando además, que el tigre lo buscaría para devorarlo, lo cogió con el hocico como los perros hacen con sus crías, y lo dejó caer suavemente entre cuatro lobeznos recién nacidos que estaban echados a poca distancia de Mamá Loba. Esta, mirando al pequeñín acomodarse sin recelo entre sus hijos, le tuvo simpatía y lo tomó bajo su cuidado de ahí en adelante.
Poco tiempo después, Tabaqui, el chacal, se llegó al tigre, que se llamaba Shere Khan, y le dijo : Señor Tigre, conozco el lugar donde se esconde el pequeño que tanto os abre el apetito, si lo matáis bien podrías darme un trozo como premio por haber descubierto el escondite. Se encuentra ahí, en aquella cueva, abajo de la roca.
El chacal es un animal asqueroso y servil que induce a otros animales a cazar y matar, mientras él se conforma con las sobras que ellos dejan.
Shere Khan fue en seguida a la entrada de la cueva, la cual permitía que pudiera meter la cabeza; pero no así el resto del cuerpo, por ser demasiado estrecha. tal circunstancia era bien conocida del lobo gris que se encontraba dentro y que, por tanto, no le temía.
El lobo advirtió al tigre que se fuera de ahí y buscara su alimento sin tratar de arrebatar a otros lo que ellos habían capturado, que no debía transgredir la Ley de la Selva que prohibe a un animal matar a un ser humano, porque tal cosa ocasiona el que posteriormente se reúnan muchos hombres para ir tras el asesino, y esto crea dificultades para todos los animales de la selva.
Por contestación, Shere Khan rugió con rabia y, tratando de engañar al lobo, comenzó a lanzarle amenazas y a decirle todo lo que iba a hacer con él. Mamá Loba se unió a su esposo para hacer que el tigre se alejara de ahí y lo dejará en paz, pues ella se había puesto a cuidar a aquel niño que algún día crecería y estaría en condiciones de matar a Shere Khan, si éste no se volvía razonable.
El tigre se retiró al fin, y el niño permaneció con los lobos y creció como uno de la familia. Le llamaban Mowgli y le adiestraban en todas las mañas de la selva, entre otras, correr y cazar lo necesario para sus alimentos. De esta manera creció y llegó a ser fuerte e intrépido.